sábado, 21 de marzo de 2009

Aprendamos del fanático del fútbol

Va en broma, pero es en serio…

VIRTUDES

EL FANÁTICO DE FUTBOL

FE

Tiene una confianza inquebrantable en el próximo triunfo de su equipo

ADORACIÓN

Conoce y admira las historias de su club y de cada uno de sus jugadores

IDENTIFICACIÓN

Adopta públicamente y con orgullo el nombre, los colores y modos de vida de su club

COMPROMISO

No se pierde un solo partido, así sea en otro continente y a las 3 de la mañana

ASISTENCIA

No falta al estadio un solo día, aunque haya 3 partidos por semana

PUNTUALIDAD

Ya está en el estadio varias horas antes de comenzar el encuentro y en el lugar más cercano posible

PARTICIPACIÓN

Canta con entusiasmo en la tribuna sin importarle conocer a nadie y se abraza con ellos libremente

FERVOR

Alienta a su equipo en las buenas y con más entusiasmo todavía en las malas

DEFENSA DE SU FE

Se ofende si hablan mal de los suyos y los defiende a muerte (incluso a los indefendibles)

TESTIFICACIÓN

Proclama sin vergüenza las virtudes de su club y quiere que todos pertenezcan a el

MEDITACIÓN

El encuentro del domingo es tema de conversación por toda la semana, ya sea bueno o malo. Algunas jugadas se comentan por años

ESFUERZO

No le importa pagar de más o viajar al otro lado del mundo con tal de ver a sus ídolos

¿ Y los cristianos?

jueves, 19 de marzo de 2009

Cuando el poder falta

Se habla mucho entre los cristianos del "poder".
Una oración "poderosa", un ministerio "poderoso", una "poderosa" predicación, de tal modo que parece que el poder depende de la persona. A veces, he oído a personas decir que otro ore en su lugar, porque "tiene más fe" que ellas.
¿Existe un "gen" espiritual o algo parecido? ¿Nace alguien con más fe o con más poder que otros? Nada de eso.
Consideremos el incidente posterior al monte de la transfiguración, en Mateo 17, cuando luego que Jesús bajó al valle, encontró a los discipulos discutiendo con sus adversarios por no poder sanar a un niño endemoniado.
Ellos ya habían salido con poder y habían hecho milagros extraordinarios en el nombre de Jesús, incluso echado fuera demonios.
Entre nueve, pensaron ellos, este era "pan comido", sin embargo, todo salió mal, el diablo se burló de ellos y Cristo fue desprestigiado por el fracaso de sus seguidores.
El Salvador llegó, reprendió al demonio y el joven fue restaurado a la salud y la vida. Los discípulos preguntaron lo lógico cuando estuvieron solos: "¿por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?"
La respuesta fue concreta: "Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno". Mateo 17:20,21
Fantástico, la cosa está entonces en la oración y en el ayuno...
Eso me recuerda a un amigo que hacía un pan exquisito, (y todavía lo hace) del cual me dio la receta. Jamás pude hacer un pan mínimamente parecido al suyo, a pesar de todos mis intentos.
No, no se trata de seguir una receta. Muchos han ayunado y orado por años y el poder siguió ausente.
Muchos han intentado por sus propios esfuerzos recibir el poder prometido, y han llegado a extremos ridículos para tenerlo o para aparentar poseerlo.
La Biblia dice en Hechos 1:8 que recibiremos "poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo"
Aquí aparece la fuente de poder. La Biblia declara: "Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él." Romanos 8:9
O lo tienes o no lo tienes. Si no lo tienes, no eres cristiano en realidad.
Y no hablo de lo espectacular, como milagros y sanidades, sino de su dulce y modeladora presencia en la vida diaria.
Y al tratar con el Espíritu, recordemos que nosotros no debemos "tener el Espíritu" en el sentido real de la palabra, sino que debemos recibirlo en nuestras vidas, es el Espíritu quien debe tenernos a nosotros.
Él es quien debe llenar nuestras vidas con toda su plenitud.Debe reinar en nuestras conciencias y nuestras motivaciones. Debe dirigir nuestros pensamientos y acciones.
Todavía no vino en plenitud, no por causa de alguna mezquindad o mala voluntad divina, sino simplemente por no hallar recipientes adecuados.
Jesús dijo: "Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?" Lucas 11:13
Nuestro Padre Celestial está ansioso por derramar su Espíritu sobre los que serán sus testigos. Anhela completar su plan y finalizar con la triste historia de este mundo pecador. Quiere dar paso a una nueva eternidad en donde no existirá el mal, el dolor,la tristeza ni el fracaso; en suma, no existirá más el pecado.
Pidamos hoy el poder, no para nosotros, sino para la misión que el Señor nos ha dado, para que con su poder podamos finalizarla y volver al hogar.

martes, 17 de marzo de 2009

NINGÚN HOMBRE ES UNA ISLA

Todos estamos conectados. Esto no es una frase hecha, sino una realidad que otros percibieron antes que yo.
Van como muestra algunas citas de autores conocidos:
"Ningún hombre es una isla, completo en sí mismo. Cada hombre es un fragmento del continente, una parte del todo. Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, tanto si fuera un promontorio, como si fuera la casa de uno de tus amigos o la tuya propia: la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy unido a toda la humanidad, por eso nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti." John Donne (1572-1631), poeta, prosista y clérigo inglés.
También lo dijo casi en los mismos términos E. de White:
"No hay nadie que viva para sí. Ninguna vida se vive en terreno neutral. Nuestros conceptos de la vida pueden ser influidos por el enemigo de toda justicia, de modo que no comprendamos su vasta importancia; pero no podemos desprendernos de nuestra responsabilidad, vivir sin tomar en cuenta la vida futura, inmortal y todavía cumplir con nuestro deber para con Dios y nuestros prójimos. Cada uno es una parte del gran tejido de la humanidad, y cada uno tiene una influencia muy abarcante". A Fin de Conocerle Pág. 92
Aún más, "El espíritu que Uds. manifiestan, sus palabras e influencia, causan impresiones en las mentes de otros. Si la atmósfera que rodea el alma es mala, será como una malaria espiritual que envenenará a los que estén alrededor. Pero es beneficioso para el alma tener una atmósfera que sea para otros sabor de vida para vida. Cuando el ser está lleno de la verdad que obra por el amor y purifica el alma, lo impregna una atmósfera celestial… Toda alma que pretende creer la verdad debiera manifestar justicia de carácter, devoción a Dios, pureza de propósitos y representar el carácter de Cristo en una vida ordenada y una santa conversación" (Carta 70, del 13 de enero de 1894)
Y agrega: "En la vida, todo acto, por insignificante que sea, tiene su influencia para el bien o para el mal. La fidelidad o el descuido en los que parecen ser deberes menos importantes pueden abrir la puerta a las más ricas bendiciones o a las mayores calamidades. Son las cosas pequeñas las que prueban el carácter… Las pequeñas atenciones, los actos sencillos de cortesía, contribuyen mucho a la felicidad de la vida, y el descuido de estas cosas influye. . . en la miseria humana" (Patriarcas y Profetas, págs. 154, 155).
Si esto no fue suficiente, otra cita sobre la influencia de la misma autora:
"De los que viven cerca de Dios mana una influencia que, aunque pase inadvertida para ellos como ocurrió con Moisés, tiene un marcado efecto sobre otros. Impresionamos más a los hombres, no por lo que luchamos por lograr, sino por lo que logramos inconscientemente". CBA Tomo I (Comentario sobre Éxodo 34:30)
"Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente?" - 2 Corintios 2:14-16
¿Cuál es tu fragancia?

domingo, 15 de marzo de 2009

LA ORACIÓN DE DANIEL


Después de algunas semanas sin la computadora, continuo con el blog.
En estos días mi atención se dirigió al capítulo 9 de Daniel, a esa oración tan ferviente y particular que el profeta eleva a Dios al fin del cautiverio en Babilonia.
Tiene algunas características sobresalientes que sería bueno analizar (para luego imitar).
"Daniel comienza su oración con un reconocimiento de la fidelidad de Dios. Dios nunca deja de cumplir sus promesas. Es un Dios fiel a sus pactos. Cumplirá su parte del acuerdo. Si el pacto falla, es por culpa del hombre" - CBA
Acude él solícitamente a Dios en su perplejidad, buscando respuestas: "Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza"(Daniel 9:3)
Tiene tres preocupaciones principales en su plegaria:
1- El cumplimiento de las profecías parecía demorarse.
"Yo Daniel miré ...el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años" vs. 1,2
2- El perdón de los pecados estaba relacionado con la expiación que se realizaba en el santuario, por lo tanto, durante esos setenta años, ¿no había perdón?
"haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado" - vs. 17
3- El honor de Dios estaba en juego por causa del fracaso de Israel
"porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo" - vs. 19
No puede hallarse en su oración ningún pedido personal, ninguna condena a los males ajenos o desaliento ante las circunstancias adversas.
¿Cuáles son las características sobresalientes de la oración de Daniel?
1-Se sentía responsable por los pecados de su pueblo, ¡de los que no había participado! "Aún estaba hablando y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel" vs. 20
¿Cuántas veces se ha visto a alguien salir a reclamar la culpa por pecados ajenos?
2-Buscaba fervorosamente y sin excusas el perdón divino: "hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas. No hemos obedecido a tus siervos los profetas" - vs. 5,6
3-Descansaba en el conocimiento del amor y la justicia de Dios y no en su propios méritos "De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado"; "Porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias" - vs. 9, 18
Daniel aparece aquí como modelo de intercesor, y aunque la Biblia no registra pecados suyos, se interpone humildemente entre el Señor y su pueblo a fin de encontrar perdón y misericordia
La respuesta a su oración no pudo ser más inmediata, concreta y espectacular.
"Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado." - vs. 23
El ángel más poderoso del cielo acudió al rescate, de forma inmediata, a fin de revelar al anciano profeta no solo la solución de sus inquietudes actuales, sino la más extraordinaria profecía mesiánica. Dios siempre hace mucho más de lo que le pedimos.
Cristiano: ¿Nuestro Padre Celestial te ama acaso menos que a Daniel?
¿No responderá acaso a tus pedidos con la misma rapidez y poder?
Busca hoy al Señor con la actitud de Daniel. Te sorprenderá su respuesta.
"Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra". 2 Crónicas 7:14

domingo, 1 de marzo de 2009

¿Qué recoges?

Sin duda, conoces más personas que recogen basura que aquellas que recogen piedras preciosas. Cada uno de ellos recoge cosas diferentes, que usan con fines distintos.
También todos nosotros somos recolectores de aquellos materiales con los que edificamos nuestras vidas.
San Pablo dice:"Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.
Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará."
(1º Corintios 3:9-13)
La calidad de los materiales es determinante para la duración y belleza de la edificación. Pero en cuanto al fundamento, hay uno solo que se puede poner para construir para la eternidad, sin sustitutos: Jesucristo.
Hay personas que andan por la vida juntando basura: chismes, defectos, fallas, inmoralidad, errores, deslealtad, infidelidad, torpezas varias y maldades. No advierten que lo que juntan no los hace mejores, sino por el contrario, los identifica con lo que recolectan. ¿A qué huelen los basureros? A basura.
Otros, son los "mineros"que buscan en lo profundo las gemas de la bondad, las buenas acciones, los actos de amor y servicio desinteresados, que rescatan lo bien hecho, incluso aquello que aunque deficiente, produce frutos para vida eterna.
Concordarás conmigo en que los mineros tampoco huelen muy bien. Pero se debe a la naturaleza de su trabajo y no al material con el cual trabajan.
Los basureros no tienen que esforzarse en encontrar basura, porque se encuentra en abundancia en nuestro triste mundo, aún allí donde debiera haber flores y perfume. Las Escrituras dicen "el mundo entero está bajo el maligno." (1º Juan 5:19 )
La podredumbre está en la superficie, se la identifica a simple vista. Tiene el poder de adormecer los sentidos, de tal manera que las personas que trabajan con ella, con el tiempo se acostumbran al mal olor y la suciedad y ya no les parece tan mala. Además contagia enfermedades y es nido de toda clase de alimañas. Hay poco que sacar de ella; mayormente, no sirve para nada.
Su fin último es ser quemada, casi todo lo recogido se convierte en humo.
Pero hablemos de los mineros: Las joyas y los metales preciosos, por otro lado, no son fáciles de encontrar, pues no están en la superficie sino en las profundidades, de donde hay que sacarlas con gran esfuerzo. Una vez extraídas, se las debe limpiar y separar de la escoria con que están mezcladas. Aquí es donde acaba el trabajo del minero.
Tiene necesariamente que entregarlas en la mano del artífice para que los toscos minerales puedan resplandecer en su verdadero valor.
Deben ser sometidas a proceso y sufrir el dolor del taladro y el buril, el torno o el fuego. Las aristas desagradables deben ser pulidas. Cada noble característica debe ser resaltada.
Idéntica cosa sucede con los que han de habitar las mansiones celestiales. Se requiere penoso y arduo trabajo para hallar los candidatos. La tarea final, sin embargo, no es de los mineros, sino del Divino Orfebre, quien los limpia, los perfecciona y los engasta en el molde de su propia justicia, para gloria de su reino.
Seamos cuidadosos con lo que recogemos, recordemos que nosotros y nuestro prójimo somos joyas inacabadas, y que nuestra tarea no es cambiar a los otros o corregirlos, sino tan solamente hallarlos.
Procuremos más bien someter a prueba nuestra propia obra, edificando sobre fundamento seguro, recogiendo únicamente material de calidad y no mirando la obra del otro.
¿Qué recoges? ¿basura o mineral precioso? ¿Juntas lo superficial o cavas bien hondo?
Recuerda que en ambos casos tu obra recibirá la prueba de fuego del día del Señor.
"Porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará."