domingo, 13 de diciembre de 2009

ENGAÑOS DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS

Cuando Jesús les presentó a sus discípulos las señales de su venida, lo primero que les advirtió fue: "Mirad que nadie os engañe" Mateo 24:4.
Tal vez esa sea la señal definitiva de su venida. En nuestro mundo sopla todo viento de doctrinas engañosas llenando de confusión las mentes de la mayoría en cuanto a la verdad. .
En estos párrafos que voy a compartir (y que eximen de todo comentario), escritos hace muchos años con profética visión, se anticipa lo que hoy es clara realidad en la iglesia:
"Antes que ocurran los acontecimientos finales de la obra de la apostasía, habrá una gran confusión en lo que concierne a la fe. No habrá conceptos claros y definidos con respecto al misterio de la Divinidad. Una verdad tras otra se irá corrompiendo.
Después que la verdad haya sido proclamada por testimonio a todas las naciones, comenzará a actuar todo medio concebible de maldad, y las mentes serán confundidas por muchas voces que clamarán: "¡He aquí el Cristo! ¡Helo allí ! ¡Esta es la verdad! Yo tengo el mensaje de Dios; él me ha enviado con gran luz". Entonces se removerán los hitos y se tratará de derribar las columnas de nuestra fe... En el futuro surgirán engaños de toda clase, y necesitaremos tierra firme para nuestros pies. Necesitamos sólidas columnas para el edificio. Ni un alfiler ha de quitarse de lo que el Señor ha establecido. El enemigo introducirá falsas teorías, como la doctrina de que no existe el santuario. Este es uno de los puntos en que algunos se apartarán de la fe. Habrá sueños falsos y visiones espurias, que tendrán una parte de verdad, pero que alejarán de la fe original. El Señor ha dado una regla para detectarlos: "¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido". A medida que nos acerquemos al tiempo de el fin, el error estará tan mezclado con la verdad que solo los que cuenten con la dirección del Espíritu Santo podrán distinguir al uno de la otra. Debemos hacer todo esfuerzo que sea necesario para mantenemos en el camino del Señor. En ningún caso debemos apartamos de su conducción para depositar nuestra confianza en el hombre. Los ángeles del Señor tienen orden de vigilar estrictamente a los que confían en el Señor, y ellos han de ser nuestro especial auxilio en todo tiempo de necesidad. Cada día debemos ir al Señor en plena certidumbre de fe y acudir a él en procura de sabiduría... Los que sean guiados por la Palabra de Dios discernirán con seguridad entre el error y la verdad, entre el pecado y la justicia". ¡Maranata: El Señor Viene! Página 190
¿Caerá la iglesia? ¡De ninguna manera! El gran Pastor de las ovejas cuida su rebaño y nadie puede arrebatar las ovejas de su mano. Estaremos más que seguros en él.
Pero los engaños del tiempo final sorprenderán a miles sin la única guía segura, el Espíritu Santo; serán entrampados los que "no recibieron el amor de la verdad para ser salvos" (2º Tesalonicenses 2:8-12)
¿Cómo estarás tu en ese día ?

Si…

Esta poesía la aprendí en la secundaria y me gusta mucho, porque aunque tiene un enfoque humanista, describe el carácter que debería tener un hijo de Dios.

Si…

SI puedes conservar tu cabeza, cuando a tu rededor
todos la pierden y te cubren de reproches;
Si puedes tener fe en ti mismo, cuando duden de ti
los demás hombres y ser igualmente indulgente para su duda;
Si puedes esperar, y no sentirte cansado con la espera;
Si puedes, siendo blanco de falsedades, no caer en la mentira,
Y si eres odiado, no devolver el odio; sin que te creas,
por eso, ni demasiado bueno, ni demasiado cuerdo;

SI puedes soñar sin que los sueños, imperiosamente te dominen;
Si puedes pensar, sin que los pensamientos sean tu objeto único;
Si puedes encararte con el triunfo y el desastre, y tratar
de la misma manera a esos dos impostores;
Si puedes aguantar que a la verdad por ti expuesta
la veas retorcida por los pícaros,
para convertirla en lazo de los tontos,
O contemplar que las cosas a que diste tu vida se han deshecho,
y agacharte y construirlas de nuevo,
aunque sea con gastados instrumentos

SI eres capaz de juntar, en un solo haz, todos tus triunfos
y arriesgarlos, a cara o cruz, en una sola vuelta
Y si perdieras, empezar otra vez como cuando empezaste
Y nunca mas exhalar una palabra sobre la perdida sufrida
Si puedes obligar a tu corazón, a tus fibras y a tus nervios,
a que te obedezcan aun después de haber desfallecido
Y que así se mantengan, hasta que en ti no haya otra cosa
que la voluntad gritando: “¡persistid, es la orden!”

SI puedes hablar con multitudes y conservar tu virtud,
o alternar con reyes y no perder tus comunes rasgos;
Si nadie, ni enemigos, ni amantes amigos,
pueden causarte daño;
Si todos los hombres pueden contar contigo,
pero ninguno demasiado;
Si eres capaz de llenar el inexorable minuto,
con el valor de los sesenta segundos de la distancia final;
Tuya será la tierra y cuanto ella contenga
Y -lo que vale más- ¡serás un hombre hijo mío!


Rudyard Kipling.

sábado, 12 de diciembre de 2009

PERDIDOS

En los medios de comunicación de mi país se siguió ansiosamente por 24 días una triste noticia. Una familia entera desapareció y no podían ser hallados. En seguida se tejieron hipótesis, a la cual más imaginativa, de los móviles de la desaparición. Corrieron muchos rumores de haberlos visto aquí y allá.
Toda la opinión pública y el periodismo estaban pendientes del caso. Finalmente, sus cuerpos sin vida y su automóvil volcado fueron encontrados al costado de una carretera, tapados por las malezas. Hasta la fecha no se sabe con certeza que sucedió con ellos.
Alguno podría pensar que es otro hecho más de los que a diario pueblan los titulares de la prensa. Ciertamente al día de hoy día nos hemos vuelto casi insensibles al dolor, la tragedia y la muerte, tan familiares nos resultan. Ya estamos acostumbrados a verlos y en tanto les suceda a otros...
Trato de imaginar a través de este lamentable incidente cómo habrá sido el día en que se conoció la caída de Adán y Eva.
Qué medios vinculan a los habitantes del universo o de qué forma se enteran de lo que pasa aquí no lo sé, lo que sí es seguro es que la noticia debe haber corrido con un impacto terrible y desolador. Oleadas de dolor por los perdidos integrantes de la primer familia humana deben haber llenado las cortes del cielo, con muchas más lágrimas de las que pudo haber arrancado el caso que citaba al principìo.
El lamento más grande, sin embargo no vino de ninguna criatura, sino del Creador mismo por sus hijos extraviados.
Resulta imposible describir lo que Dios siente por los pecadores. Pero siendo él más sabio que nosotros y conociendo el fin desde el principio, vio con una tristeza inefable la tremenda estela de dolor y sufrimiento que la iniquidad dejaría a su paso.
El mismo hecho de convivir día a día con el mal nos incapacita para discernir lo terrible de su carácter, de la misma forma en que las personas que viven en los basurales ya no perciben la podredumbre y el nauseabundo hedor que les rodea.
Por no captar la terrible realidad del pecado, de lo definitivo de su condición; no somos conscientes de la desesperada necesidad que tenemos del remedio que podría curar nuestro mal. El profeta se hacía eco del angustioso clamor de Dios cuando preguntaba: "¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay allí médico? ¿Por qué, pues, no hubo medicina para la hija de mi pueblo?" Jeremías 8:22
¿Entiendo yo lo que es estar perdido? ¿Lo entiendes tú?
No, no creo que comprendamos cabalmente lo que significa la perdición, porque sino nuestra actitud y por consiguiente la actitud de la iglesia serían completamente distintas a las de hoy.
La iglesia no debe parecerse a una alegre muchachada que goza de la mutua compañía mientras olvida a los que están fuera; debe considerarse la agencia de salvación que pone a la vista de todos el bálsamo de Galaad, nuestro señor Jesucristo.
Tristemente, sin embargo, escasean hoy los que sienten como propio el dolor de Dios por los perdidos, los que son capaces de sacrificarlo todo por buscar al pecador y llevarlo a los pies de Jesús.
Recordemos que "Todo el cielo está interesado en la obra de salvar a los perdidos. Los ángeles velan con sumo interés para ver quién dejará a las noventa y nueve y saldrá en la tempestad, la tormenta y la lluvia al árido desierto para buscar la oveja perdida. Los perdidos están en todas partes a nuestro alrededor, pereciendo y tristemente abandonados. Pero son valiosos para Dios, porque constituyen la adquisición hecha por la sangre de Cristo" (Review and Herald, 30 de junio, 1896)
Esto tiene un costo: "El amor hacia las almas por las cuales Cristo murió significa crucificar al yo. El que es hijo de Dios debe desde entonces considerarse como eslabón de la cadena arrojada para salvar al mundo. Es uno con Cristo en su plan de misericordia y sale con él a buscar y salvar a los perdidos. El cristiano ha de comprender siempre que se ha consagrado a Dios y que en su carácter ha de revelar a Cristo al mundo. La abnegación, la simpatía y el amor manifestados en la vida de Cristo han de volver a aparecer en la vida del que trabaja para Dios". El Deseado de Todas las Gentes pag. 417
¿Llena tu alma con vivo interés la pasión por "buscar y salvar lo que se había perdido"?

viernes, 4 de diciembre de 2009

ACRÓSTICO

Poema acróstico que escribí en la escuela para niños de 2do. de primaria con el lema del año. Vale para recordar que la victoria solamente es posible al lado de Jesús.


Venimos hoy a contarles
Esta historia que trae luz
Nosotros aquí en la escuela
Conocimos al buen Jesús
En su Palabra aprendimos
Del grande Dios Creador
Obra somos de su amor
Redimidos del error

Jesús maestro brillante
Único y fiel Salvador
Nuestro amigo más constante
También nuestro protector
Ofreció su vida por mí

Al enemigo malvado

Jesús en la cruz venció
En los cielos intercede
Señales anuncian ya
Un día que cerca está
Su amor nos rescatará

WILLY GROSSKLAUS

PADECIMIENTOS

"Pero como las chispas se levantan para volar por el aire, Así el hombre nace para la aflicción". Job 5:6
Estas son las sombrías palabras de un hombre golpeado contundentemente por el dolor y la desgracia. Desde su punto de vista el sufrimiento es una constante en la vida; un destino compartido de la humanidad caída.
Podríamos pensar que eso no es así; que Job expresaba estos sentimientos negativos solo porque estaba deprimido por causa de su desgracia.
Debemos reconocer que en la vida también hay momentos luminosos y que hay muchas personas que al parecer no sufren como los demás.
Lo cierto es que en la Biblia se presentan ambos cuadros: el de los justos que prosperan "como árbol plantado junto a corrientes de aguas" (Salmos 1:3) y de los santos que padecen y son despojados de todo, incluso de su vida, por causa de su fe.
(Dejo de lado intencionalmente los sufrimientos que vienen por nuestras decisiones y nuestra conducta equivocadas).
¿Cómo armonizar estas dos realidades contrastantes?
Se podrían comparar estos pasajes bíblicos con fotografías. Al mirarlas solamente vemos un instante congelado en el tiempo, en que las personas o el paisaje no se mueven ni cambian, los estados de ánimo no varían. Todo está estático.
Pero la vida se parece más bien a un vídeo, donde los cuadros cambian de continuo y podemos apreciar el desarrollo de los acontecimientos.
Habrá momentos de nuestra vida en que nuestro Señor en su sabiduría nos proporcionará salud, prosperidad y paz, muy cercanos a otros (acaso más frecuentes) en los cuales las sombras cubrirán nuestra existencia al punto de parecer que El nos desamparó.
Pero Dios no es negligente ni azaroso. Todo lo hace con un propósito.
El apóstol Pedro lo expresó así: "Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros". 1 Pedro 4:12-14
No deben considerarse los padecimientos como rarezas o impedimentos en nuestras vidas, sino como fuente de gozo ¿Lo vemos así?
Acerca de Pablo,  Dios dijo también: "porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre". Hechos 9:15
¿Hay padecimientos "necesarios"?
Uno hasta se rebela contra pensamientos de ese tipo, no son para nada agradables; pero como cristianos debemos entender que los hay. Sin duda.
Algunos son necesarios para perfeccionar nuestro carácter, otros para dar testimonio de nuestra fe ,para la gloria del evangelio y aún otros en los cuales no alcanzaremos a percibir con claridad para qué sirven.
Pero basta recordar las experiencias de hombres como Job o Juan el bautista. Sus sufrimientos, que bien podemos calificar de inmerecidos, fueron necesarios no para ellos, sino para alentarnos a nosotros a lo largo de los siglos.
¡A cuantos hijos de Dios que pasaban por pruebas severas sostuvieron los ejemplos de aquellas santas vidas!
Hasta que el conflicto entre la verdad y el error finalice y Satanás sea definitivamente destruido, hemos de padecer, no por causa de Dios sino del enemigo. No constituye una desgracia, sino  nuestro mayor y más elevado privilegio sufrir por causa del evangelio.
Es la forma en que se muestra la justicia de Dios, también la manera en que nuestra lealtad a su gobierno se evidencia al universo para seguridad eterna.
Jesús nos prometió: "No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida".Apocalipsis 2:9-11
La promesa es segura. Aferrémonos a ella.