lunes, 1 de febrero de 2010

VERDADERO REPOSO

Continuando la entrada anterior, permítanme relatar una anécdota personal que me perturbó por mucho tiempo.
Tuve en la época en que hacía mis prácticas docentes, una maestra que no aceptaba mis planes de clase; a todos les encontraba defectos, que resultaban ser generalmente pequeños detalles. No había manera de complacerla porque simplemente no deseaba tener practicantes en su aula y me consideraba un estorbo. No le importaba cómo diera mis clases sino como las formulaba (¡y a ella le aprobaban los suyos con errores de ortografía!).
A la distancia y con algo más de experiencia, puedo notar que aquellas "faltas" no eran algo que tuviera que ver en realidad con el proceso de enseñanza, sino puras formalidades.
Por causa del pecado, el ser humano se ha vuelto experto en encontrar faltas en los demás (sin advertir las propias), en tergiversar lo bueno y en glorificar los detalles por encima de los principios.
En cuanto la observancia del sábado en los días de Cristo sucedía exactamente lo mismo. 
Los dirigentes israelitas vigilaban los pasos de Jesús para encontrarle algún error para poder condenarle. En su manera de observar el sábado creyeron encontrar una fisura por donde arremeter con sus acusaciones.
El texto bíblico dice:
"Aconteció que al pasar él por los sembrados un día de reposo, sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas. Entonces los fariseos le dijeron: Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo lo que no es lícito? Pero él les dijo: ¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, él y los que con él estaban;  cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban?"  Marcos 2:23-26
Y agregó "¿O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa? Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí. Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes; porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo". mateo 12:2-8
Una de las cosas que más réditos le ha dado a Satanás ha sido enredar a los cristianos en discusiones y controversias bizantinas sobre puntos de doctrina, para destrucción de las almas y vergüenza de la iglesia.
Generalmente, las contiendas de este tipo se eternizan, porque el orgullo levanta su fea cabeza y entonces lo único que al final importa es ganar la discusión, caiga quien caiga, sin reparar en las heridas que causamos.
El Salvador concluyó su defensa de los criticados discípulos con el reproche hacia la falta de misericordia de los fariseos.
El apóstol Pablo da un consejo acerca otra controversia de sus días, que puede ser aplicado al tema que nos ocupa:
"Porque si por causa de la comida (o cualquier otro punto en disputa) tu hermano se entristece, ya no andas conforme al amor. No destruyas con tu comida a aquel por quien Cristo murió". Romanos 14:15 BLA
Repito: nada hay más ajeno a la ley ni más revelador del espíritu del Adversario de las almas, que condenar al prójimo con dureza, apartándose del principio del amor y del propósito de restaurar al descarriado.
Eviten los cristianos entrar en disputas acerca del día de reposo con ese espíritu. No necesitamos probar nuestro punto. Jesús nunca argumentaba y no debemos hacerlo nosotros; simplemente debemos dejar, como él lo hacía, que la Escritura revele la verdad.
El amor y la unidad de los hijos de Dios son más importantes que nuestro punto de vista particular. El amor no promueve contiendas ni se goza en humillar a los adversarios. El mal genio y la intolerancia no hacen otra cosa que traer oprobio a la causa de Dios.
El resultado de estas actitudes farisaicas es evidente en la historia. Del extremo del celo exagerado y formal en guardar el sábado, se pasó al extremo contrario para considerar este día como algo legalista y viciado, que debía ser abolido.
Queda claro, no obstante, que al dar el mandamiento del día sábado (o cualquier otro) Dios no se proponía convertirlo en una carga pesada para los seres humanos. Eso no forma parte de su carácter o de sus propósitos. Él "no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres." Lamentaciones 3:33
Fue obra del hombre pecador, dirigido por el enemigo, tergiversar los fines de un claro mandamiento que era para bendición y convertirlo en una maldición, una observancia gravosa y sin sentido.
El verdadero reposo se encuentra al descansar de nuestros pecados y nuestras inútiles obras sin fe solo en Cristo y nunca fuera de él.  El sábado es un medio para lograr esto y no un fin en si mismo.
Su propósito inicial fue construir un puente de relación continua con el Infinito. Su propósito en los días de Israel incluía también recordarles la liberación de Egipto y a mirar por fe la liberación futura y final. A los que vivimos en el tiempo del fin se nos llama por tanto a adorar en su día "a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas". Apocalipsis 14:7
Nos toca a nosotros restaurar lo caído y recuperar sus propósitos, como afirma Isaías:
"Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación y generación levantarás, y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar. Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado". Isaías 58:12-14
Concluiremos con el tema en otra entrada.

martes, 26 de enero de 2010

SEÑOR DEL SÁBADO

Tenía alrededor de quince años cuando comencé a ayudar a mi padre en la sección de venta de repuestos para automotor. Me indicaba el nombre de alguno, su marca y medida y yo debía buscarlo entre desordenadas y confusas pilas en los estantes.
Para mi desgracia, tardaba siglos en encontrar lo que me pedía (si es que lo hallaba), en tanto él iba directamente a un lugar y con un triunfal movimiento del brazo lo exhibía ante mis narices.
Tiempo después de su muerte, llegó Osvaldo a poner fin a mis penas. Con mucha prolijidad y paciencia de monje, nuestro nuevo dependiente ordenó por clases, marcas, medidas y modelos todo lo que había en ese maremágnum de metal y plástico y puso un rótulo debajo de cada uno.
En medio de la confusión y los engaños orquestados por Satanás en los últimos días, el Señor también puso rótulos que permiten identificar la verdad sin error ni pérdida de tiempo.
Esto es cierto especialmente respecto del sábado. Es una clara enseñanza divina que se encuentra en el corazón de los Diez Mandamientos y sin embargo no existe otra doctrina de la Palabra de Dios tan resistida, que sea objeto de mayores controversias, argumentaciones, acusaciones y aun de odio violento.
Se tacha a los guardadores del sábado de engañados, de ser engañadores, de ser literalistas, de fundamentalismo, de legalismo, de fariseísmo o fanatismo, de estrechez de mente, de haraganería, etc.
Casi cada persona que se opone a la vigencia del cuarto mandamiento tiene razones "definitivas" para rechazarlo aunque muy pocas de estas razones concuerdan entre sí. ¿A qué se debe esto?
Ya en los tiempos del ministerio público de Jesús, éste tuvo que enfrentar el mismo espíritu de oposición, aunque por motivos diferentes a los invocados en la actualidad. No se hallaba en cuestión su observancia sino la forma de hacerlo.
"Aconteció en un día de reposo, que pasando Jesús por los sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y comían, restregándolas con las manos". Lucas 6:1
Era legal en aquellos tiempos que los pobres y hambrientos pudieran tomar algo de los sembrados para su sustento. No había nada de malo en su conducta, pero el problema surgió por que lo hacían en sábado. En la estrecha mente de los que se decían defensores de la ley, el arrancar y restregar eran sinónimo de segar y trillar. Lo que hacían los discípulos era "trabajo".
Su interpretación de la ley se volvió superior a la ley misma y a su espíritu. Convirtieron un día de descanso en un espacio de 24 horas plagados de restricciones de su propia invención.
La intervención de Cristo en favor de sus discípulos es reveladora en cuanto a cómo considera Dios ese día: "Viéndolo los fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo. Pero él les dijo: ¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre; cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes? ¿O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa? Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí. Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes; porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo". mateo 12:2-8
"También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo". Marcos 2:27
Extraigo del texto cinco principios respecto del sábado:
  1. Los panes de la proposición - Nada es santo por si mismo y en si mismo; solo Dios es santo y santificador de lo que se halla en su presencia. No debemos caer en el error de que por el mero hecho de guardar el sábado tenemos algún mérito o bendición especial. No se trata del día sino del objeto del día.
  2. Los sacerdotes trabajaban el sábado - Hay excepciones al descanso sabático delimitados ya sea por una apremiante necesidad humana o por el servicio debido al Señor. Es lícito, dijo él, hacer el bien el sábado.
  3. No condenar a los inocentes - Principio de misericordia escaso en los tiempos de Cristo y en los nuestros. Nada hay más ajeno a la ley ni más revelador del espíritu del Adversario de las almas, que condenar al prójimo con dureza, apartándose del amor y del propósito de restaurar al descarriado.
  4. Señor del día de reposo - Jesús proclamó la soberanía divina sobre este día. Le pertenece. En las formulaciones de los 10 Mandamientos dados en la Biblia se dan dos razones para su observancia:
      • Es un recordatorio de la creación (Éxodo 20)
      • Es un anticipo de la liberación del pecado (Deuteronomio 5)
  5. Hecho por causa del hombre - Como todo lo que hace el Señor, tiene un objetivo espiritual y un propósito práctico. Ni Adán y Eva ni mucho menos Dios se hallaban cansados en el sexto día de la creación, no obstante les ordenó descansar como ejemplo para las generaciones venideras.
Iré desarrollando los cinco principios mencionados en sentido inverso en esta y las siguientes entradas:
Hecho por causa del hombre: Si en el estado edénico el ser humano necesitaba reposo, ¡cuánto más se lo necesita hoy! El pecado, la culpa, la inseguridad, el miedo, el estrés y muchos otros males minan nuestras energías y nos hacen perder nuestra paz y nuestra relación con Dios.
También se constituye en reposo para nuestra natural tendencia a obrar nuestra propia salvación, para que podamos descansar con la fe puesta en la seguridad de su amor y en su perdón.
En el albor de los tiempos, cuando no existían judíos, griegos, americanos o europeos (recuerden, fue por causa del hombre), que Dios, previendo las necesidades de sus criaturas, puso sobre un día a la semana su bendición y lo santificó (Génesis 2:1-3).
Nadie sabe por qué, pero la fisiología humana funciona en ciclos de 7 días. Vanos fueron los intentos de remplazar el ciclo hebdomadario (semanal) por parte de la Francia atea de la Revolución Francesa o los bolcheviques rusos. Fuimos diseñados para seis días de trabajo y uno de descanso. Tanto es así que en las diferentes culturas existen diferentes calendarios y formas de medir el tiempo, pero en todas, incluso en las no cristianas, existe la semana de siete días.
El sábado es un día de bendición. Dios lo bendijo. Es un día de santificación. Él lo santificó. Es un día de reposo. Lo instituyó con su ejemplo.
¿Por qué un día? Porque así lo dispuso.
¿Por qué ese día? Porque él lo eligió.
No puede ser reemplazado ni menospreciado. No sin peligro de nuestras almas. Si un padre pide a su hijo que le traiga pan, ¿le dará lo mismo que le traiga jabón? De la misma forma, la obediencia a sus mandamientos se constituye en prueba de amor y lealtad al Señor (ver Juan 14:15).
Necesitamos ese día. Necesitamos Su día. Lo diseño para nosotros, para nuestro bienestar y felicidad; bueno en gran manera (Génesis 1:31), como todo lo que nuestro maravilloso Creador hace.
Pero no es un día de descanso simplemente. Su propósito último, desde  la creación hasta hoy es que entremos en intima comunión con Él durante sus horas; comunión que se interrumpió un triste día en el Edén cuando "oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día" buscando su compañía (Génesis 3:8).
Señor del día de reposo: Jesús se autoproclamó Señor del sábado como reafirmación de su divinidad, lo que ofendió terriblemente a sus opositores. No ha dejado de serlo. A él le pertenecen la lealtad y la honra y la gloria por todos los siglos. Como Dios no cambia, sus propósitos para los seres humanos tampoco han cambiado y el espera bendecirnos en ese espacio de tiempo que apartó.
Si consideramos el asunto con sinceridad de corazón, es una cuestión de pertenencia. Somos suyos por creación y por redención. Cristo pagó con su sangre el derecho de posesión que locamente vendimos a Satanás. Al apartar el sábado para la adoración al Creador y Redentor de nuestras almas, mostramos al mundo (y a nosotros mismos) a quién pertenecemos.
Recuperemos ese día. Nos hace falta.

viernes, 22 de enero de 2010

DOBLE CIUDADANÍA


Vivo en una provincia fronteriza, y se puede escuchar allí a la gente hablar dos idiomas entremezclados, el castellano y el guaraní. La mayor parte de la gente tiene dos culturas que coexisten y armonizan. Esto se ve en casi todos los detalles. Las comidas típicas formoseñas incluyen platos como la "chipa" y la "sopa paraguaya" (que no es para nada una sopa). Es además frecuente usar en los negocios del lugar dos monedas, la argentina y la paraguaya.
En la vida cristiana, también podemos encontrar muchas personas que viven con características duales; habitan en la frontera entre el bien y el mal, vive en el límite entre el pecado y la santidad. Hablan dos idiomas, tienen dos culturas, se visten un poco como cristianos y un poco como el mundo, comen como los de aquí y algo del otro lado; en su trato con los demás, sus costumbres y sus pensamientos reflejan esa ambivalencia.
¿Somos nosotros ciudadanos de dos mundos? Positivamente no.
"Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo". Filipenses 3:20
"Los hijos de Dios, el verdadero Israel, aunque dispersados entre todas las naciones, no son sino advenedizos en la tierra, y su ciudadanía está en los cielos".-PP 475.
En tiempos de paz no hay nada de malo en tener doble nacionalidad, pero en tiempos de guerra debemos optar por una o por otra, a riesgo de perder la vida. Lo mismo sucede en el plano espiritual. No podemos estar bien con Dios y con el Diablo, tenemos que elegir bando en el conflicto secular entre el bien y el mal. Nos va la vida en lo que elijamos.
¿De qué modo optamos por la ciudadanía celestial?
No hace falta que elijamos a Satanás para enrolarnos en sus filas. Basta con descuidar nuestra diaria comunión con el Señor para optar por el bando contrario. Necesitamos unirnos al pueblo de Dios bajo la bandera del Señor resucitado y apartarnos del enemigo.
"La condición para ser recibidos en la familia del Señor es salir del mundo, separarse de todas sus influencias contaminadoras. El pueblo de Dios no debe tener vinculación alguna con la idolatría bajo cualquiera de sus formas. Ha de alcanzar una norma más elevada. Debemos distinguirnos del mundo, y entonces Dios dirá: "Os recibiré como miembros de mi familia real, hijos del Rey celestial". Como creyentes en la verdad debemos diferenciarnos en nuestras prácticas del pecado y los pecadores... Debiéramos comprender más claramente el valor de las promesas que Dios nos ha hecho, y apreciar más profundamente el honor que nos ha dado. Dios no puede dispensar mayor honor a los mortales que el de adoptarlos en su familia, dándoles el privilegio de llamarlo Padre. No hay ninguna degradación en llegar a ser hijos de Dios".-FE 481.
El amor divino nos llama a no vivir con doble ciudadanía. Hay que elegir un lado por el cual jugarse.
Nuestra elección por el mundo no requiere decisiones firmes, solamente alcanza con ser descuidados e indiferentes.
Cuando hemos elegido luchar por el Señor en cambio, la tarea no ha finalizado ni mucho menos. Se requiere una completa y permanente consagración. Es una tarea diaria, personal e indelegable que continuará hasta el fin de nuestras vidas.
"Somos extranjeros y peregrinos en este mundo. Hemos de esperar, velar, orar y trabajar. Toda la mente, toda el alma, todo el corazón y toda la fuerza han sido comprados por la sangre del Hijo de Dios... Si nuestros corazones están unidos con el corazón de Cristo, tendremos un deseo muy intenso de ser vestidos de su justicia. Nada se colocará sobre la persona para atraer la atención, o para crear polémica. ¡Cristianismo: cuántos hay que no saben lo que es! No es algo que nos ponemos encima en forma externa. Es una vida infundida dentro de nosotros por la vida de Jesús. Significa que estamos usando el manto de la justicia de Cristo".-TM 127, 128.
Mi abuelo Pedro había nacido en Alemania y ya adulto emigró a la Argentina. Cuando tenía casi 90 años anunció gozoso que se había nacionalizado argentino y yo no entendía el porqué de esa decisión.
Me dijo que la mayor parte de sus seres queridos habían muerto en las muchas guerras en que participaron los alemanes, en cambio a su país adoptivo le debía todo lo que era y tenía, por lo que consideraba un honor formar parte de él.
Ahora, a la distancia, lo entiendo. Él eligió.
¿Es un honor para tí ser ciudadano del Reino de los Cielos?

TITULOS DE CRISTO EN APOCALIPSIS 1-3




Visión de CRISTO EN Apoc. 1


APOCALIPSIS 2,3


SIGNIFICADO


Vers. 13 y 16


El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro

Jesús camina en medio de su pueblo y controla su destino


Vers. 17,18


El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió

No debemos temer ni si quiera a la muerte si Él nos cuida


Vers. 16


El que tiene la espada aguda de dos filos

La palabra de Dios encarnada (Hebreos 4:12)

Vers. 14,15

El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al bronce bruñido

Ojos como... Posee una visión íntima y total de cada uno de nosotros

Vers. 16 y Apoc. 4:5

El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas

Siete espíritus:representa la totalidad del poder del Espíritu
Siete estrellas: las 7 iglesias

Isaías 22:22

El Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre

Santo y Verdadero:no se menciona en otra parte
Llave de David:abre el reino mesiánico de Cristo a los fieles

Vers. 5, Prov. 8.22

El Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios
Amén: no se menciona en otra parte
Testigo Fiel: el es la Verdad
Principio... Él es el Creador


ALABANZAS EN EL CIELO


En este cuadro aparecen siete alabanzas en el Apocalipsis que van sumando progresivamente adoradores y motivos de alabanza, mientras se desarrolla el plan de la redención. Comienza con el Dios creador del Génesis y finaliza con la alabanza universal en la segunda venida de Cristo.

TEXTO


ADORADORES


MOTIVO DE ALABANZA

  • Apocalipsis 4:4-11
Los 4 seres vivientes y los 24 ancianos que están alrededor del trono

Dios es el único y poderoso Creador

  • Apocalipsis 5:8-14
Los 4 seres vivientes, los 24 ancianos, los ángeles, todo lo creado

Mediante la sangre del Cordero tenemos redención.
Hechos reyes y sacerdotes
  • Apocalipsis 7:9-14
Los 4 seres vivientes, los 24 ancianos, los ángeles y la gran multitud vestida de ropas blancas
Gratitud a Dios y al Cordero  por la salvación
  • Apocalipsis 11:15-19
Voces en el cielo. Los 24 ancianos
Dios reina. Trae el galardón para los justos y juzga a los reinos del mundo

  • Apocalipsis 14:1-5
Los 144.000 redimidos
Canto de su experiencia. Aparecen sin mancha ante el trono de Dios

  • Apocalipsis 15:2-4
Los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen
Alabanza por la sus justos juicios y por la victoria final. Cántico de Moisés y del Cordero

  • Apocalipsis 19:1-8
Los 4 seres vivientes, los 24 ancianos, los ángeles, una voz del cielo y una gran multitud

Dios Todopoderoso reina. Llegaron las bodas del Cordero